Los principios contables son los criterios que determinan cómo se registra, valúa y expone un hecho económico. En Argentina, ese marco surge principalmente del Marco Conceptual de las Resoluciones Técnicas de la FACPCE.
Sin criterios comunes, cada organización registraría sus operaciones de forma distinta y los estados financieros serían incomparables entre sí. Los principios contables funcionan como reglas de juego compartidas: garantizan que dos empresas del mismo sector, al registrar una venta o una depreciación, lo hagan bajo la misma lógica.
A continuación repasamos los cinco principios que con mayor frecuencia generan dudas en la práctica profesional y en el ámbito académico.
Los efectos de las transacciones se reconocen en el período en que ocurren, independientemente de cuándo se cobra o se paga en efectivo. Una venta a 60 días se registra como ingreso en el momento de la entrega del bien, no cuando se cobra.
Los estados financieros se elaboran asumiendo que la entidad continuará operando en el futuro previsible, salvo evidencia en contrario. Esto habilita, por ejemplo, valuar activos a su costo histórico y no a su valor de liquidación.
Ante la incertidumbre, se prefiere no sobrestimar activos ni ingresos, ni subestimar pasivos ni gastos. No implica subvaluar deliberadamente, sino reconocer pérdidas probables antes que ganancias inciertas.
Una vez elegido un criterio de medición o exposición, debe mantenerse en el tiempo para que los estados de distintos períodos sean comparables. Los cambios de criterio deben justificarse y exponerse en notas.
La información debe exponerse con el nivel de detalle que resulte relevante para quien la utiliza, sin recargar los estados con datos irrelevantes para la toma de decisiones.
Los estados financieros se expresan en una única moneda de cuenta, lo que en contextos de alta inflación exige mecanismos de reexpresión para mantener la comparabilidad.
Una empresa presta un servicio de mantenimiento por $600.000 en diciembre, pero el cliente abona la factura en febrero del año siguiente. Bajo el principio de devengamiento, el ingreso se reconoce en diciembre —cuando se prestó el servicio— y se registra una cuenta por cobrar. El estado de resultados de diciembre mostrará ese ingreso, aunque el flujo de efectivo de ese mes no refleje ningún cobro asociado.
Este desacople entre el momento del reconocimiento contable y el momento del movimiento de caja es una de las razones por las que el análisis de estados financieros exige revisar el balance, el estado de resultados y el flujo de efectivo de manera conjunta, como se explica en Análisis de Estados Financieros.
La sección de Ratios Financieros retoma estos criterios al explicar cómo se calculan los indicadores de gestión.