Un ratio financiero es una relación matemática entre dos cuentas de los estados contables que permite emitir un juicio sobre liquidez, endeudamiento, rentabilidad o eficiencia. Ningún ratio debe leerse de manera aislada.
Los ratios suelen agruparse según la pregunta que buscan responder: ¿la empresa puede afrontar sus deudas de corto plazo? ¿qué proporción de sus activos está financiada con deuda? ¿cuánto rendimiento genera sobre lo invertido? ¿qué tan eficiente es en el uso de sus recursos?
Presentamos a continuación un ratio representativo de cada familia, con su fórmula y una lectura de sus límites de interpretación.
| Ratio | Fórmula | Qué mide |
|---|---|---|
| Liquidez corriente | Activo corriente / Pasivo corriente | Capacidad de cubrir obligaciones de corto plazo con activos convertibles en efectivo en ese mismo plazo. |
| Endeudamiento total | Pasivo total / Activo total | Proporción del activo financiada con recursos de terceros frente al total de recursos financiados con capital propio. |
| Rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) | Resultado neto / Patrimonio neto promedio | Rendimiento generado sobre los recursos aportados por los propietarios de la entidad. |
| Rotación de inventario | Costo de mercadería vendida / Inventario promedio | Cantidad de veces que el inventario se renueva durante un período determinado. |
Un ratio de liquidez de 1,2 puede ser sólido en un supermercado y débil en una empresa de construcción, por las diferencias en el ciclo operativo de cada actividad.
Comparar un balance de cierre en temporada alta contra uno de temporada baja puede distorsionar la lectura de cualquier ratio de rotación.
Si los criterios de valuación de inventario o de previsiones difieren entre empresas, comparar sus ratios directamente puede inducir a error.
Para profundizar en un caso concreto, podés leer nuestro artículo Cómo interpretar el ratio de liquidez corriente en una PyME, que retoma varios de estos límites con un ejemplo numérico completo.